Despierto, luego existes,
A mi lado yaces dormido,
Giro la cabeza te veo y sonrío,
Eres siempre el último del día, que sacia mis ansias
Eres el primer milagro que contemplo en las mañanas
Eres la pereza que me gana,
El fluido apresurado de mi sangre,
Eres mi carne, eres mi pecado favorito
Mi color y música
Mi sueño dormido, mi cielo infinito
Eres la palabra justa en el momento justo
Eres el mejor beso del mundo
Eres el “te amo” que nació con el tiempo
Eres la pasión que consumió mi credo
Por eso al despertar sonrío, porque allí te tengo.

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